jueves, 17 de mayo de 2007

DUENDES PEQUEÑOS


Son muy pequeños, apenas más grandes que un ratón, les dicen Duendes Pequeños; a ellos no les gusta, insisten en que su verdadero nombre es Kendes, que significa Gente Feliz.
Cuando se quedan inmóviles entre la hierba a la orilla de los riachuelos y quebradas que hay en la montaña de El Ávila, podemos confundirlos con diminutos y perfectos juguetes. Estos seres mágicos evitan ser vistos por las personas que pasean en los senderos, es casi imposible encontrarlos si ellos se proponen mantenerse ocultos.
Una pequeña duende juega con su muñeca de madera, mientras su mamá la baña. La madre está triste y algo molesta porque han dejado basura en el agua cristalina del riachuelo; piensa en no volver por este lado de la montaña.
Si los Duendes Pequeños se alejan de algún bosque, también se van los animales que allí viven: pájaros, ardillas, monos, mariposas, todos se van. El lugar va quedando solo y silencioso, muchas plantas de flores se marchitan y aparecen otras criaturas que viven en el agua estancada y los sitios oscuros.
Al caminar en completa paz, por cualquiera de los senderos que cruzan El Ávila, podremos oír como si los pájaros estuvieran riendo, son ellos, los Duendes Pequeños.

2 comentarios:

Níyume dijo...

Joseín, descubrir este pequeño mundo , que , habita ante nuestros ciegos ojos es increible.
Sigo tu blog.
un abrazo

Níyume

Yashvé dijo...

Me gusta mucho esta ilustración, sobre todo los detalles: la lata donde está sentada la niña y su reflejo bajo el agua, la mariposa posada en la otra lata, el cariño de la madre lavando a la niña, casi parece que le cantara algo… una linda ilustración, para un lindo cuento