domingo 25 de octubre de 2009

9.- Visitando islas voladoras


Atravesaron un portentoso cañón, profundo y lleno de árboles titánicos. Había estatuas de piedra tan grandes como edificios y representaban figuras de animales fabulosos.
— ¿Quién hizo esas cosas?— preguntó Alexander.
—Gente que ya no vive aquí, se mudaron a otras islas voladoras y siguen construyendo grandes monumentos.
— ¿Para qué?
—Ni ellos mismos lo saben— dijo bajando la voz el alce.
—¡Debe ser divertido!, como jugar en la playa.
—Sí Alexander, hasta esas figuras tan grandes algún día desaparecerán, como lo hacen las olas con los castillos de arena.

Estimados amigos, por favor lean esta noticia:
Joseín Moros, finalista en Andrómeda 2009

miércoles 7 de octubre de 2009

8.- LLEGAMOS

Un punto distante en el espacio se fue haciendo cada vez más grande. Era una isla voladora enorme, el horizonte de la superficie parecía perderse en la distancia. Tenía formidables montañas y lagos tranquilos, cascadas de ensueño, ríos extraordinarios y hasta un desierto tenebroso.
—Estamos llegando Alexander—dijo Guía el alce—, ahora viajaremos cerca de la superficie para mostrarte algunos paisajes.

viernes 28 de agosto de 2009

7.- Capitán del Kraftig





Llegaron al barco dorado, Guía fue mostrando al niño los detalles del navío mágico el Kraftig.

jueves 13 de agosto de 2009

6.- ¿Era feliz?

Mientras volaban hasta el navío, el alce contó la historia del barco dorado, el Kraftig.
“Este barco de madera y clavos, recorrió océanos de la tierra con paciencia y decisión. Vivió pocos años, pero con toda la fuerza de su pasión por la vida. Fue golpeado por tormentas, y logró superar esas desventuras. En su último viaje, llegó destrozado, dejó sus tripulantes a salvo en la costa de un nuevo mundo y se hundió entre los arrecifes ocultos bajo las olas. Por su valiente forma de encarar la vida, ganó el premio de recorrer el Multiverso por siempre”
— ¿Entonces ahora es feliz?—preguntó el niño.
—Ya era feliz Alexander, algunos pensaban que no al verlo luchar con tanta decisión, él batalló para cumplir con sus tareas y logró completar muchas, otras no. Ahora sigue siendo feliz.

miércoles 5 de agosto de 2009

5.- El barco dorado


Después de haber ascendido durante largo rato, vieron algo. Cuando estuvieron cerca, el alce Guía señaló con su dedo el enorme objeto.
— ¡Un barco!—se adelantó a gritar el pequeño Alexander.
—Sí, es un barco, y vamos hacia él, su nombre es Kraftig—dijo el alce.
— ¿Kraftig?, no tiene velas—observó el niño, quien había visto muchos navíos en su corta vida.
—No las necesita, es mágico, lo gobernaremos con nuestro pensamiento y nos llevará mucho más rápido hasta otra parte que también te gustará.

lunes 27 de julio de 2009

4.- La Guacamaya


Mientras alzaban el vuelo, subiendo más y más, la entrada de la botella fue quedando abajo a lo lejos. Un rato después un sonido de aletazos, tan fuertes como los de Tac-Tac, atrajo la atención del niño.
—Es una guacamaya roja—dijo el alce, que había dicho llamarse Guía, señalando un ave tan grande como el tucán donde ambos iban viajando.
— ¿Qué quiere la guacamaya?—preguntó el niño.
—Sólo desea conocerte Alexander, nos mirará un momento y seguirá volando hacia su isla—contestó el alce—, nosotros seguiremos subiendo un poco más y pronto llegaremos al sitio que deseo mostrarte.

miércoles 15 de julio de 2009

3.- El alce y el tucán


Era un tucán, de colores muy brillantes. El pico amarillo tenía una mancha roja llamativa, y a sus espaldas cabalgaba un alce de color casi dorado. Fue el alce quién había gritado y siguió hablando mientras el tucán se posó al lado de Alexander.
—Ven con nosotros Alexander, mi nombre es Guía, daremos un paseo volando sobre las nubes—dijo el alce con voz muy agradable.
Entonces el tucán habló con amabilidad y una bonita voz femenina.
—Hola Alexander, me llamo Tac-Tac, soy un tucán hembra, mucho gusto en conocerte.
— ¿Dónde iremos?—preguntó el niño, después de contestar los saludos.
—Viajaremos aquí en el Multiverso y te gustará—contestó Tac-Tac.
— ¿El Multiverso?
—Sí Alexander, este es el Multiverso—agregó Guía.
Ambos ayudaron al pequeño para subir y con ellos en las espaldas, la tucán Tac-Tac alzó el vuelo dando ruidosos aletazos.