El caballo de arcilla, desde el borde de la torre, se irguió en dos patas, abrió las alas de cristal y relinchó a la luz del hermoso cielo; era su despedida.
CAPITULO FINAL
Capítulo 15.Largo tiempo después emergieron en la plataforma central, situada en el tope de la súper estructura. El caballo los estaba esperando y lanzó un relincho de alegría.
Esta vez el vuelo fue muy diferente; los seis amigos no paraban de hablar. Rema, Tepe y Mepe, contestaron sus preguntas.
Luego del descenso en La Torre de la Conexión Mágica, los magos los acompañaron hasta la ventana de la habitación medio enterrada. El caballo de arcilla, desde el borde de la torre, se irguió en dos patas, abrió las alas de cristal y relinchó a la luz del hermoso cielo; era su despedida. Los tres niños dejaron las capas y penetraron en la vivienda.
A través de la ventana, Rema les recordó:
-Los esperamos el próximo día trece.
Sacó tres minúsculas figuras del interior de sus ropas, eran réplicas de los tres magos, y dijo:
-Son de arcilla mágica. Con ellas nos mantendremos en contacto. Cada uno conserve una de ellas. Aunque las pierdan, ellas regresarán a sus manos. Sólo ustedes pueden verlas, son invisibles para los demás.
Los niños los fueron perdiendo de vista. Los magos, el caballo y el paisaje se hicieron transparentes y poco a poco regresó la ciudad y sus montañas.
Los tres hermanos se miraron. Tomás preguntó:
-¿Era un sueño? ¿Todo eso pasó?
Pablo, mostrando su pequeña figura de arcilla, contestó:
-Fue realidad, estuvimos en un mundo mágico. Nadie nos lo va ha creer.
Susana dijo:
-Debemos ordenar la habitación, miren ese jarrón volcado. Recojamos los libros y terminemos las tareas. Cuando lleguen nuestros padres debemos demostrarles cuanto los queremos. Es una lástima, no podemos contarles nada todavía, pienso pedirles a los tres magos inviten a nuestros padres.
El coro de voces de Rema, Mepe y Tepe, salieron de las pequeñas figura de arcilla:
-Pueden contárselo, les creerán; en su infancia estuvieron en nuestro mundo, esperen a oír su historia.