
-Así ocurrió conmigo, -dijo Osi- me llevaron como regalo hasta una bella niña y ella me recibió curiosa y contenta. Cuando la vi, supe que estaríamos juntos mucho tiempo.
-Yo quería ser como las hadas, duendes y ratoncitos mágicos. Yo quería ser Tuyo: el nuevo duende que lleva monedas a los niños cuando se les cae un diente- Varias lágrimas corrían por las mejillas verdes del duende.